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Avanzan obras por u$s 22.000 M para el sistema energetico argentino

Avanzan obras por u$s 22.000 M para el sistema energético argentino

Incorporarán 4.000 megavatios de potencia al Sistema de interconexión. En el marco del Plan Energético Nacional, impulsado por el Ministerio de Planificaciópn Federal en 2004 durante la presidencia de Néstor Kirchner, se prevé un 2015 de grandes obras, dando continuidad a lo ya alcanzado en 2014, con proyectos que se han iniciado o que lo harán en los próximos meses. Se trata de proyectos que demandarán una inversión de u$s 22.000M que incorporarán más de 4.000 megavatios de potencia al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Uno de los más grandes proyectos que se están llevando a cabo a partir de este plan es la construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA) que contará con 4.144 kilómetros y abastecerá a 168 localidades.
Otro, son las represas de Santa Cruz, Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que aportarán 1.740 MW.
Y el tercero, el reactor de Baja Potencia CAREM, de 25 megavatios, cuya tecnología es 100% argentina. (Bae, Buenos Aires)

 

Última actualización en Miércoles, 04 Marzo 2015 11:34

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La caida del petroleo perturba la transformacion de General Electric

La caída del petróleo perturba la transformación de General Electric

(Por Ted Mann) Después de pasar una década transformando General Electric Co. GE -0.96% en un grupo industrial más sencillo, Jeff Immelt se encuentra con un nuevo problema: demasiado petróleo
Los inversionistas presionan desde hace tiempo al presidente ejecutivo del conglomerado para que escinda la división financiera y ajuste el enfoque de sus negocios industriales. El año pasado, se deshizo de segmentos como los electrodomésticos y las tarjetas de crédito de minoristas. Las desinversiones culminaron una prolongada reestructuración en la que Immelt estima que vendió 65% de la empresa cuyo liderazgo heredó de Jack Welch hace 13 años.
Se suponía que ahora empezaría a recoger los frutos. Pero la caída de los precios del petróleo ha planteado un nuevo obstáculo para el crecimiento del grupo y ha generado renovadas preguntas sobre su legado. Algunos inversionistas y ejecutivos temen que ahora habría que esperar más tiempo antes de que las acciones de GE pongan fin a su racha bajista —han retrocedido 35% desde que Immelt tomó las riendas, en septiembre de 2001, y 7,7% desde el cierre de 2013—, lo que profundizaría sus frustraciones en momentos en que el presidente ejecutivo ingresa a las etapas finales de su gestión.
Los resultados del cuarto trimestre de 2014 superaron las expectativas de Wall Street, con u$s 5.200 M en ganancias sobre u$s 42.000 M en ingresos. No obstante, en el mismo período de 2007, las utilidades de GE llegaron a u$s 6.700 M sobre una facturación de u$s 48.500M.
Ahora, el derrumbre del crudo ha oscurecido el panorama. La acción del conglomerado ha caído 4% desde que comenzó el declive del petróleo en junio, comparado con un alza de 7,6% del índice bursátil S&P 500. Analistas de J.P. Morgan Chase JPM +0.32% indicaron que los resultados de GE empeorarían debido al impacto del crudo. Esto pone a Immelt, de 59 años, en una situación que ya conoce: tener que demostrar su capacidad. “Creo que lo que han hecho con estas medidas es muy audaz”, dice Robert Spremulli, analista de la gestora de fondos TIAA-CREF, el decimonoveno mayor accionista de GE según FactSet. “Necesita demostrar su éxito”.
Jeff Immelt, presidente ejecutivo de General Electric, en una conferencia en diciembre en París. Agence France-Presse/Getty Images
GE no parecería ser la víctima más obvia de una caída del mercado petrolero. La compañía fundada por Thomas Edison es conocida por sus turbinas eléctricas, motores de aviones y equipos para realizar tomografías computarizadas. Su filial GE Capital es esencialmente uno de los mayores bancos de Estados Unidos.
Sin embargo, Immelt también apostó al auge energético, al invertir u$s 14.000 M en empresas que ayudan a perforadores de petróleo y gas a extraerlos y transportarlos. Los hidrocarburos generaron directa o indirectamente un cuarto de los u$s 100.000 M en ingresos industriales de GE en 2014.
En la asamblea anual de accionistas en diciembre, Immelt advirtió que el negocio de petróleo y gas podría provocar caídas de hasta 5% en los ingresos y las ganancias en 2015.
Estas perspectivas han reforzado la opinión de algunos en Wall Street de que Immelt no actuó lo suficientemente rápido para reorganizar el portafolio de GE incluso antes de la caída del crudo. “La idea más atemorizante es que esta es una compañía que podría demorarse dos décadas en volver a su máximo anterior de u$s 60” por acción, en 2000, dice Nick Heymann, analista de William Blair & Co. “Es como las décadas perdidas en Japón”.
En declaraciones públicas desde diciembre, Immelt y otros ejecutivos han dicho que siguen comprometidos con el petróleo a largo plazo. El director financiero, Jeffrey Bornstein, dijo en una entrevista en enero que GE usará el declive del mercado como “una oportunidad” para racionalizar las operaciones y superar a rivales en problemas.
Immelt está acostumbrado a las críticas a su gestión, entre ellas que tardó demasiado en reducir la dependencia en GE Capital, que ha sido la mayor preocupación de sus inversionistas. El cambio profundo lleva tiempo, dijo en una entrevista en septiembre, en la que también señaló que ha realizado inversiones en productos como motores de aviones y turbinas de gas que darán frutos durante décadas.
“A mi parecer, a medida que crezcan nuestras ganancias (...) si llevamos a cabo las cosas que hemos delineado a los inversionistas, la acción va a subir”, afirmó.
Immelt sucedió a un presidente ejecutivo cuyo desempeño era difícil de igualar. Welch construyó un imperio que aumentó sus ganancias de forma constante y cuyas acciones se dispararon en los años 90. Cuatro días después de que Immelt asumiera el mando, en 2001, los ataques terroristas del 11 de septiembre golpearon su negocio de aviación. Luego, la crisis financiera convirtió su gigantesca división bancaria en un riesgo, lo que obligó a GE a recortar su dividendo por primera vez desde la Gran Depresión.
Durante gran parte de la última década, la estrategia de Immelt fue enfocarse en el suministro de equipamientos de infraestructura que necesitaban los países desarrollados -motores, turbinas, tecnología médica- y retirarse de otros segmentos, en particular de los mercados de consumo.
Se deshizo de NBCUniversal, diciendo que distraía la misión principal de GE. Welch había adquirido aseguradoras; Immelt salió de ese sector en 2005. Se desprendió de GE Plastics y GE Appliances, unas de las últimas conexiones que tenía con los consumidores, y compró activos industriales como la división de energía eólica de Enron Corp. y la firma de ciencias biológicas Amersham PLC.
Algunas apuestas salieron mal. Después de los atentados del 11 de septiembre compró varias empresas de seguridad que no dieron frutos. También invirtió fuerte en edificios de oficinas y otras propiedades comerciales a través de GE Capital antes del colapso del mercado inmobiliario estadounidense.
En 2010, la energía parecía encajar bien con la visión que tenía Immelt de la cartera de GE: una creciente industria global en la cual podría vender equipamientos de infraestructura. Supervisó una serie de compras a partir de ese año, cuando el crudo Brent se cotizaba entre u$s 80 y u$s 100 el barril. En septiembre de 2014, la apuesta petrolera aún parecía sólida con buenas posibilidades en las operaciones de fracturación hidráulica en EE.UU. y en proyectos de exploración en Noruega y Escocia.
A fin de año, Immelt adoptó un tono de despedida. Los cambios en el portafolio finalmente permitirían a GE dar un giro y enfocarse en el crecimiento orgánico de sus divisiones industriales. Sólo necesitaba que los inversionistas compartieran su visión.
Desde 2008, la acción de GE no ha superado el umbral de u$s 30, frente a su récord de u$s 60 en 2000. Durante la recesión, se ubicó por debajo de u$s 7.
Hoy en día, el Brent se cotiza en torno a u$s 60, lo que ha dado lugar a una contracción en toda la industria. Los ejecutivos de GE dicen que 60% del negocio de petróleo y gas ya está bajo contrato y que la dificultad de algunos clientes para detener sus operaciones ayudará a la división. Immelt dijo en enero que recibe llamadas de clientes que buscan modificar los términos y una fuente indicó que probablemente pedirán descuentos.
“De una forma, yo creé todos estos problemas”, afirmó Immelt en septiembre al hablar sobre medidas para reducir capas de burocracia empresarial que se han formado durante su gestión. “No es como si pudiera decir (...) esto fue culpa de Jack Welch. Es nuestra culpa, y mi culpa”, sentenció. (The Wall Street Journal)

Última actualización en Miércoles, 04 Marzo 2015 11:29

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Los CEOS petroleros vendrán a Argentina

Los CEOS petroleros vendrán a Argentina

YPF lidera una reunión en Estambul. Desde mañana en Estambul comenzará la organización del 9ª Foro Mundial de Empresas Petroleras Nacionales que se realizará entre el 15 y 17 de abril en Buenos Aires, donde estarán convocados los líderes de las principales productoras de gas y petróleo del mundo que representan el 80% de la producción y el 90 % de las reservas de hidrocarburos del planeta. (Bae, Buenos Aires)

Última actualización en Martes, 03 Marzo 2015 11:49

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Un negocio millonario en torno a diez areas consideradas “marginales”

Un negocio millonario en torno a diez áreas consideradas “marginales”

Chubut. Cliveden Petróleo Argentina, Kilwer e Integra Investment, compañías del holding del Grupo Vila–Manzano, se adjudicaron en 2006 diez áreas que fueron dadas a licitación por la gestión de Mario Das Neves. En ese entonces el grupo prometió una inversión de $ 67.434.000. Sin embargo ello nunca se cumplió y siete áreas fueron vendidas a la ex compañía Repsol. Las tres restantes las adquirió Pan American Energy. Luego de la sanción de la LUn-negocio-millonario-en-toey Corta en diciembre de 2006, que transfirió a las provincias la titularidad de los recursos hidrocarburíferos que hasta ese momento eran potestad de Nación, la gestión de Mario Das Neves en Chubut dio a licitación áreas 13 petroleras consideradas marginales y sin producción. De ellas, 10 fueron adjudicadas a Cliveden Petróleo Argentina, Kilwer e Integra Investment, empresas vinculadas al grupo empresario de José Luis Manzano, ex ministro del Interior de Carlos Menem, y Daniel Vila, dueño de medios audiovisuales como Diario Uno de Mendoza y el canal América. Se trata de las áreas Rio Guenguel Norte, Buen Pasto, Sierra Cuadrada, Nueva Lubecka, Paso Moreno, Río Senguer y Paso de Indios, cedidas a través del Decreto 1694/06 el 28 de ese mismo mes. Y las áreas San Bernardo, Pampa Salamanca Norte y Confluencia, adjudicadas a través del Decreto 870/06 que habían sido licitadas en julio. El concurso público fue lanzado mediante el expediente 01/06 de Petrominera Chubut para “el otorgamiento de permisos de exploración de hidrocarburos en la Cuenca del Golfo San Jorge Pampa Salamanca Norte, San Bernardo y Confluencia”. También Rio Senguer y Paso Moreno que habían quedado desiertas en la licitación autorizada en julio, sumando las restantes áreas al nuevo proceso licitatorio. El 10 de diciembre se realizó la apertura de sobres, presentándose un solo consorcio conformado por las empresas Cliveden Petróleo Argentina SA, Integra Investment SA y Kilwer SA. Luego, mediante la resolución N° 62-PMC/06, se informó “que de conformidad y en cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 16.1 del Pliego de Bases y Condiciones del presente concurso, Petrominera Chubut SE eleva al Poder Ejecutivo la propuesta de otorgamiento de sendos permisos de exploración respecto de las áreas”, y finalmente se firmó el decreto con conocimiento de la Asesoría Letrada y la firma de Norberto Yauhar en su condición de ministro Coordinador. Lo curioso del caso es que las áreas fueron adjudicadas a compañías sin trayectoria en exploración y producción de petróleo y gas, las cuales se comprometieron a realizar una inversión de u$s 67,4 M para estudiar su potencial. Sin embargo, esto nunca se concretó y luego siete de ellas fueron vendidas casi en su totalidad.
El nuevo inversor fue la operadora Repsol, que bajo la gestión de Petersen Energía –propiedad de la familia Eskenazi- habría pagado cifras millonarias por la mayoría accionaria de estas áreas marginales por su escasa utilidad geológica. De esta forma, en la actualidad la empresa Andes Energía, del Grupo Vila-Manzano, mantiene una participación monetaria tras la creación de una UTE con la operadora que luego fue reestatizada. Mientras tanto, las otras tres áreas -Nueva Lubecka, Paso Moreno y Paso de Indios- fueron vendidas a Pan American Energy (PAE) y ahora son investigadas por ser consideradas la ruta para el presunto pago de coimas por parte de esta operadora en la renegociación de la extensión del contrato petrolero de Cerro Dragón firmado en 2007, durante la gestión de Mario Das Neves. (El Patagónico, Chubut)

Última actualización en Martes, 03 Marzo 2015 11:51

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Ascenso en Edesur

Ascenso en Edesur

Edesur informó en la Bolsa que Juan Carlos Blanco fue designado gerente general de la empresa en reemplazo de Antonio Jerez Agudo, que asumirá tareas en el norte de España. Blanco es argentino, ingeniero industrial y desde mayo de 2014 se desempeña en la distribuidora como responsable de la Dirección de Desarrollo de la Red, Gestión e Inversiones. (Ambito Financiero, Buenos Aires)

Última actualización en Martes, 03 Marzo 2015 11:49

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