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En julio, la actividad industrial se contrajo -6,1% interanual

En julio, la actividad industrial se contrajo -6,1% interanual

(CEU-Centro de Estudios UIA) Acumulando una contracción de -7,6% en el 2019. En la medición desestacionalizada la actividad subió 0,3% mensual. • Cerca del 60% de los rubros industriales presentó caída interanual en sus niveles de actividad. El sector más afectado fue la industria automotriz (- 47,8%). • El resto de los sectores se contrajo de manera más moderada. La industria de metales básicos cayó -8,5% interanual mientras que la industria metalúrgica disminuyó un -7,7%. • Por su parte, la producción de papel y cartón se contrajo -5,1%, mientras que la actividad de edición e impresión lo hizo en -3,5%, aunque con heterogeneidad al interior del sector. • La producción de minerales no metálicos tuvo una caída menos pronunciada (de -2,6%). En el caso de sustancias y productos químicos, la contracción también fue moderada (-2,2%). Dentro de este sector, hubo un buen desempeño de agroquímicos y fertilizantes aunque las ventas en el sector farmacéutico se contrajeron -6,3% interanual. • Los sectores que amortiguaron la caída del indicador fueron la refinación de petróleo (+6,7%), la producción de alimentos y bebidas (+6,1%) – traccionada por la molienda de oleaginosas, que se expandió 3,1%–, productos del tabaco (+2,9%) y el sector textil (+1,7%).
En cuanto al comercio exterior, en julio las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron -17,8% tanto por menores precios (- 6,1%) como cantidades (-12,5%). • Las mayores caídas fueron en químicos y conexos (-14,7%), seguido de materias plásticas (-14,3%) y material de transporte terrestre (-7,4%). En cambio, registraron subas las exportaciones de papel, cartón, imprenta y publicaciones (+2,1%) y de caucho (+9,4%). • En relación al comercio con Brasil, las exportaciones MOI se contrajeron un -17,5% interanual. Esto se vincula a los niveles de actividad. De acuerdo al relevamiento del Banco Central de Brasil, se espera un crecimiento del PIB en 2019 (+0,9%) y una caída de la actividad industrial manufacturera del - 0,3%. • Vinculada a la caída de la actividad industrial local, la importación de bienes de capital se contrajo 25,3%, junto con la de sus piezas y accesorios (-4,6%) y bienes intermedios (-8,3%). La contracción de la actividad también se refleja en la menor utilización de la capacidad instalada (58,7% en julio). • En el plano laboral, el empleo registrado en la industria cayó -0,2% desestacionalizada con respecto al mes anterior (-1.817 puestos de trabajo) y ya son diecinueve los meses consecutivos de caída. En términos interanuales, la industria registró 62.748 trabajadores formales menos (- 5,4%). • Respecto al financiamiento, las elevadas tasas de interés siguen afectando la producción. La tasa de Adelantos en Cuenta Corriente subió 1.460 puntos básicos en agosto y se ubicó en un promedio de 77,2%, alcanzando incluso valores más altos sobre fin de mes (88,2%). • La incertidumbre financiera del último mes agravó la débil dinámica de la industria manufacturera local, producto del salto del tipo de cambio en casi un 35% y de la suba de tasas de interés a niveles superiores al 80%. • Los sectores industriales que parecían haber encontrado un piso a su caída en los niveles de actividad productiva se verán afectados en los próximos meses por la coyuntura macroeconómica aún más complicada en términos de demanda y acceso al financiamiento.
Metales básicos
La producción de metales básicos se contrajo 8,5% interanual durante julio, tanto por la menor actividad de la industria siderúrgica como del aluminio primario. Con estos datos, el sector acumula una contracción de 7,3% en los primeros siete meses del año. En particular, la producción de acero crudo en julio fue de 418.200 toneladas, lo que equivale a una caída de 9,8% respecto de la producción correspondiente a igual mes de 2018. Se acumula así una variación negativa en los niveles de producción del orden del 11,2%. En relación con la producción aguas arriba, el hierro primario alcanzó en julio las 171.500 toneladas, 31% menos en términos interanuales, acumulando una contracción del 16% respecto al a igual período del 2018. Por su parte, la producción de laminados en caliente cayó 3,4% interanual en julio, al producirse 381.600 toneladas, acumulando una caída del 11% en lo que va del año. En tanto, la producción de laminados en frío ascendió a 113.500 toneladas en julio, creciendo 6,3% interanual aunque contrayéndose 16% en el acumulado.
Aluminio
Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Aluminio y Metales Afines (CAIAMA), la producción de aluminio se contrajo un 5,1% durante julio en términos interanuales, al alcanzar las 37.439 toneladas. Acumula así una suba de 1,8% en los niveles de producción en lo que va del año.
Minerales no metálicos
El bloque de minerales no metálicos registró durante julio una contracción de 2,6% interanual. En los primeros siete meses del año se acumula una caída de 10,9% respecto a igual período de 2018. Al interior del sector, la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) reportó en julio una variación positiva de 5,4% en los despachos totales de cemento, al producirse 1.003.869 toneladas para los mercados interno y externo. En el acumulado se registra una contracción de 4,8% en los despachos totales, en línea con la caída generalizada de la construcción pública y privada. Según datos preliminares de la cámara del sector, este escenario contractivo continuará durante agosto, al registrarse una caída interanual de 5,8% y un acumulado negativo de 4,9% en los primeros ocho meses del año. En cambio, la industria de insumos, materiales y productos utilizados en la construcción tuvo una caída de 7,5% durante junio, según el índice elaborado por el Grupo Construya. Mientras que, la medición desestacionalizada elaborada por la misma entidad registró un aumento del 2,8% respecto al mes anterior.
Siete de los trece insumos que componen el ISAC (Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción –el cual mide los despachos de los insumos más representativos de obras de construcción–) exhibieron variaciones interanuales positivas en sus volúmenes despachados. Este grupo se compone por pinturas para la construcción (+0,6%), Grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano (+1,4%) Cales (+3,1%), Cemento Portland (+5,1%), Mosaicos graníticos y calcáreos (+6,1%), Yeso (+18,8%) y Asfalto (70,7%). (El Pregón Minero, 16/09/19)

Última actualización en Martes, 17 Septiembre 2019 11:33

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La Amazonia en llamas: el grito de la Tierra

La Amazonia en llamas: el grito de la Tierra

La solución para la preservación de la selva amazónica es un imperativo que requiere un amplio compromiso internacional
Arde el pulmón del planeta: en tono rojizo, los focos de fuego, registrados por un observatorio de la NASA en esta fotografía satelital correspondiente a la semana última.
La emergencia suscitada a raíz de los incendios que consumen desde hace días extensas zonas de la Amazonia brasileña ha instalado en el mundo un impostergable debate sobre la protección del ecosistema más importante del planeta. Por la magnitud de la tragedia, cuya proporción aún no se puede calcular, pues el fuego sigue avanzando, el incendio en la selva amazónica ha despertado masivamente una conciencia ambiental colectiva. "Nuestra casa arde, es una crisis internacional, nuestro oxígeno está ardiendo", declaró el presidente francés, Emmanuel Macron.
La gravedad del tema es evidente. No solo por el daño que está causando, sino también por las consecuencias globales. La región amazónica, a la que se conoce con la denominación de pulmón de la Tierra, es un santuario de la biodiversidad y tiene un papel esencial para la regulación del clima por su capacidad de absorción del dióxido de carbono. Se extiende por una superficie de 5,5 millones de kilómetros cuadrados repartidos entre nueve países y el 63% de esa superficie se encuentra en Brasil.
Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE), que contabiliza los incendios mediante imágenes satelitales, los focos de fuego en todo el país en lo que va de este año superan en un 83% los del mismo período de 2018. El informe precisó que entre el 1º de enero y el 18 de agosto se registraron 71.497 focos de incendio en el país, el 52,5% de ellos en la Amazonia.
Cuestiones eminentemente económicas han llevado a deforestar sin miramientos y a provocar incendios forestales, ya sea para facilitar la ampliación de las fronteras agrícolas, ganar terreno para la ganadería o extender los cultivos ilícitos. Si la tasa de deforestación continúa siendo constante -tan solo en Brasil alcanzó la escandalosa cifra de 5879 kilómetros cuadrados en el último año-, los expertos pronostican que en 50 años la selva amazónica habrá perdido su condición de pulmón del planeta. Sin embargo, es importante destacar que la deforestación en la Amazonia de Brasil no constituye un hecho novedoso. En los años 2003, 2005 y 2007 se produjeron récords de deforestación, con cifras más alarmantes que las actuales, solo que en ese entonces los medios de comunicación y las redes sociales no le asignaron la misma gravedad que en este momento.
Incluso cabe destacar que en estos días se han difundido numerosas fotografías falsas de esta tragedia ambiental que no corresponden ni al lugar ni al momento. Este uso irresponsable de la información no hace sino vulgarizar una problemática que merece la máxima atención de nuestras autoridades y ciudadanos. El compromiso de LA NACION en este sentido es claro y celebramos nuestra incorporación al consorcio de medios, periodistas y plataformas que comprometen el abordaje de la cuestión ambiental para motorizar urgentemente los cambios que demanda el futuro de las próximas generaciones. La joven sueca Greta Thunberg, con solo 16 años, se ha convertido en ícono contra el cambio climático, y el movimiento Fridays for Future, que lidera, se extiende por el mundo.
El daño ecológico es irreparable y enorme; las hectáreas de bosques quemados arrasaron con especies naturales y afectaron el equilibrio del área y la calidad del suelo. Se trata de una crisis que, por sus efectos, podemos calificar de internacional, tal como lo han hecho importantes mandatarios de todo el mundo. Y no por razones políticas, que las hay, sino porque es imprescindible admitir que desde el punto de vista ambiental en el planeta existe una interdependencia tal que lo que sucede en la Amazonia de Brasil afecta gravemente al resto del mundo.
La preservación de la selva amazónica es un imperativo que requiere el compromiso de gobiernos, ambientalistas, empresarios y organismos específicos. La solución tiene que ser pensada entre todos y el apoyo debe ser global. En este sentido, cobra particular importancia lo resuelto por los líderes del G-7 reunidos en Biarritz, que acordaron ayudar a los países afectados por los incendios en la Amazonia "lo más rápido posible".
Una medida para proteger el Amazonas, si realmente se lo quiere preservar de hechos similares, bien podría ser la prohibición del uso del suelo y de las maderas en las áreas incendiadas. Esto impediría que se continúe premiando a quien destruye un recurso esencial para la humanidad. Como lo hemos destacado en esta columna editorial, y dadas las múltiples interrelaciones que se activan en torno a la naturaleza, se requiere una nueva comprensión sistémica de los recursos planetarios. Es por eso que hemos de preguntarnos acerca de las responsabilidades que les caben a los mandatarios de los países como a la hora de resguardar de manera duradera bienes que conforman el patrimonio natural mundial y que, como tales, contribuyen a la salud y a la preservación de la humanidad. Somos parte de un mundo interdependiente: hoy es el Amazonas; mañana, podrían ser nuestros mares, ríos, glaciares, con imprevisibles efectos sobre todos los ecosistemas cuya vida depende de ellos. No hay plan B porque no tenemos un planeta B. Debemos instalar y respetar definitivamente y sin dilaciones nuevos paradigmas de cuidado, respeto y protección de nuestra madre tierra para hacer realidad el cuidado, el respeto y la protección de cada ser humano en este planeta. Ante el cambio climático, ¿cuánto más demoraremos en cambiar nosotros? (La Nación, Buenos Aires, 27/08/19)

Última actualización en Martes, 27 Agosto 2019 11:32

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La curiosa historia del "swap" con China por u$s 18.600 millones

La curiosa historia del "swap" con China por u$s 18.600 millones

(Por Carlos Burgueño) El mecanismo fue abierto por Martín Redrado en 2009. Luego se utilizó como seguro por la obra de la represa Cepernic-Kirchner. Parte del dinero se gastó en 2015 para pagar el Boden que vencía ese año.
La devaluación del yuan de ayer produjo para el país una pérdida automática e inoportuna por unos u$s 519M. La obligada posición en la moneda china, fruto de los sucesivos “swaps” que el país viene renovando desde 2014, hicieron que a la actualidad un tercio de las reservas del Banco Central esté nominada en esta moneda y, por eso, hubo consecuencias indeseadas en los activos financieros de la entidad. En total, hasta el viernes, la cantidad nominada en yuanes llegaba a los u$s 18.600M, dinero que ayer cayó el 1,3% sin que desde Buenos Aires se pueda hacer algo para evitarlo. Igualmente, por la manera en que está diseñado, aún resulta un mecanismo más que útil para mostrar al mercado, ya que para la entidad que maneja Guido Sandleris se trata de un activo financiero de libre disponibilidad. Esto es, podría utilizarlos en el momento adecuado para intervenir en el mercado cambiario local. Si bien desde el 29 de abril el BCRA tiene herramientas más aceitadas y efectivas (los u$s 9.000 M habilitados por el FMI), el arma del “swap” chino siempre está vigente.
Como casi todos los acuerdos monetarios a los que llega el país, la habilitación de este instrumento también es polémica. Un “swap” es un mecanismo por el cual Argentina y China se comprometen a habilitar eventualmente el cambio de divisas, sin la intervención de terceras monedas; en este caso, el dólar. El aporte de capital lo hace el Banco Central de China, bajo la certeza de que los yuanes originales serán eventualmente utilizados. Mientras tanto, hasta que se ejecute el cambio, quedan como libre disponibilidad del depositante: el BCRA. La idea china fue otorgar este dinero en cuotas, como garantía para el intercambio financiero entre los dos países para la construcción de las grandes obras en el país comprometidas con el país asiático; fundamentalmente la represa Condor Cliff (ex Cepernic-Kirchner); un proyecto que en algún momento el Gobierno de Mauricio Macri prometió clausurar pero que, precisamente por la vigencia del “swap” decidió mantener vigente.
El primer acuerdo de este tipo fue firmado en 2009 durante la presidencia de Martín Redrado en el BCRA, para reforzar los resguardos ante eventuales crisis internacionales y cuando las reservas alcanzaban el récord del 15% del PBI. En total el acuerdo cerrado fue por unos u$s 10.200 M a tres años, con la opción de extender el plazo. Redrado lo negoció con su par chino, Zhou Xiaochuan, para acordar un intercambio de monedas que ambos países pudieran pedir uno del otro y que luego deberían ser repagados. Los permisos de operatoria para el BCRA eran amplios. Se podían convertir los yuanes en dólares en los mercados internacionales, o directamente utilizarlos para el intercambio bilateral. O, en su defecto, mantenerlos como parte de las reservas nominados en la moneda norteamericana. Sin embargo, con el tiempo, el instrumento comenzó a desdibujarse.
EL segundo movimiento con China se activó en el tercer trimestre de 2014, durante la gestión de Axel Kicillof en Economía y de Juan Carlos Fábrega en el BCRA, por unos u$s 3.800M, transferidos en el último trimestre de ese año. La novedad de esa operación fue que se justificó bajo el comienzo de las obras para el levantamiento de la represa santacruceña Cepernic-Kirchner que la constructora china Gezouba había ganado en licitación en sociedad con la local cordobesa Electroingeniería. El acuerdo total fue por unos u$s 11.000M, en liquidaciones sucesivas dependientes del avance de las obras. Durante el primer semestre de 2015 se concretó un nuevo desembolso por unos u$s 3.700M, completando hasta ese momento un total de u$s 6.500M. El dinero proveniente de China había llegado en un momento justo para apoyar los últimos tramos del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, cuando la falta de dólares y el ostracismo en los mercados internacionales ya era preocupante. Las reservas rondaban los u$s 30.000M, y las posibilidades de la Argentina de recurrir a los mercados financieros internacionales a tasas razonables eran nulas. El acuerdo de renovación del “swap” con China, llegó en un momento ideal para poder sostener las reservas y hacer frente a eventuales corridas antes del final del Gobierno kirchnerista. Para finales de 2014, unos u$s 3.000 M del acuerdo ya se habían utilizado. De hecho, unos u$s 2.000 M provenientes de este financiamiento, se utilizaron para cancelar el pago final del Boden 2015.
Vino entonces el cambio de gobierno, y la decisión de Mauricio Macri de revisar el contrato de Gezhouba para construir la represa aún llamada Cepernic- Kirchner. La primera y pública decisión del actual Gobierno fue la de congelar la obra, bajo sospechas de corrupción y de impacto ambiental negativo. Sin embargo, hacia julio de 2016, desde Beijing le recordaron a Buenos Aires que parte del dinero para la obra ya había sido gastado (y no precisamente para avanzar con la represa), con lo que de levantarse el proyecto, el dinero debía ser devuelto. Fue así que se “renegociaron” las condiciones del “swap”; la obra volvió a la vida con otro nombre (en adelante se llamaría Condor Cliff), y el “swap” se reactivaría. Se renovó el mecanismo por unos u$s 11.000 M con una vigencia de tres años más, con lo que las reservan en yuanes llegaron a unos u$s 8.000M. El año pasado volvió a negociarse con Luis Caputo al frente del BCRA, con un nuevo desembolso sucesivo por unos u$s 10.000M, dinero que ahora es el que refuerza las reservas del BCRA, pese a la devaluación de ayer. Por ahora no se destina a la obra de Santa Cruz, que está básicamente paralizada. (Ambito Financiero, Buenos Aires, 06/08/19)

Última actualización en Martes, 06 Agosto 2019 10:54

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Sonrie Argentina: se desploma valor de la causa Burford vs. YPF

Sonríe Argentina: se desploma valor de la causa Burford vs. YPF

(Por Carlos Burgueño) Vidas paralelas. Mientras en la Bolsa de Londres las acciones de Burford se desplomaban desde el comienzo mismo de las operaciones (bajaron un 46%), en Buenos Aires los papeles de YPF se despegaban de un mal día en el Merval y subían el 0,59%.
Según el trabajo de la agencia fiscalizadora, la valuación caerá a un tercio de lo estimado hasta junio pasado en los balances del estudio inglés. Los abogados que representan al país plantearán las novedades ante Preska.
Los abogados norteamericanos que defienden a la Argentina en el juicio que Burford Capital mantiene en Nueva York contra el país, pasarán ahora a la acción. Luego de conocerse que ayer el principal demandante de la causa por la manera en que se renacionalizó YPF en 2012 fue denunciado por “fraude contable”, el estudio Cravath, Swaine & Moore (CS&M) se presentará ante el juzgado de Loreta Preska en el segundo Distrito Sur de Nueva York para que la jueza se informe sobre lo que se descubrió en el país de operaciones de Burford. Esto es, una sobrevaloración de las ganancias que le traería al demandante el juicio contra la Argentina, descontando además el resultado positivo del juicio, algo que quedó en duda después de la apertura que Preska hizo a la evaluación de nuevas pruebas.
El disparador de estos cambios fue la publicación de un informe de la agencia estadounidense Muddy Waters Research, en el que se acusa a la compañía de fraude contable al tergiversar sus resultados “manipulando su rendimiento del capital invertido y la tasa interna de rendimiento, así como el estado de su negocio en general”. Luego de presentar el trabajo, las acciones de Burford Capital se derrumbaron el 46% en la Bolsa de Comercio de Londres.
Según Muddy Waters, parte del fraude de Burford se concentra en su principal activo: el juicio por la reestatización de la petrolera argentina, sobrevalorando hasta siete veces la potencial tasa de ganancia, afirmando que el capital invertido es del 426%, en lugar del 3.278%. El informe señala en varias oportunidades que Burford escondió los costos del juicio contra la Argentina, y que concentra la mayoría de sus activos (inflados) en cuatro causas fundamentales donde la de YPF es, por lejos, la más importante.
Siguiendo la línea de Muddy Waters Research, y según el nuevo cálculo de los activos de Burford, de los u$s 1.000 M que según el último balance de Burford serían los activos que poseen de la causa contra la Argentina; ese dinero se devaluaría hasta tres cuartos de su dinero original. Y, según los abogados que representan al país, y dado el nuevo escenario, cobraría más fuerza la posición de demostrar que el juicio no tendría validez por la manera en que Burford compró la causa en los tribunales comerciales españoles. Burford Capital había presentado en la Bolsa de Londres el 25 de julio pasado su reporte semestral de resultados correspondiente al período enero-junio 2019, en el que, obviamente, el juicio por YPF era el protagonista. Había valuado allí sus activos potenciales en el caso en unos u$s 1.000 M de los aproximadamente u$s 3.000 M que costaría el juicio en el caso de ser negativo para el país. Burford había anunciado, además, que mantenía el 61,25% del caso, y que en sociedad representa a unos 40 inversores privados. La identidad de estos socios se mantiene estrictamente en secreto y desde la defensa de la Argentina se reclama a la jueza Preska que, en el caso de tener que liquidar la deuda (algo que, tal como lo adelantó este diario, no ocurrirá en 2019), se den a conocer los nombres de todos los litigantes a los que habría que pagar. En ese informe, que fue puesto en foco por Muddy Waters, se menciona además que en el primer semestre de 2019 la compañía cotizante en la Bolsa de Londres obtuvo una ganancia del 36% en sus inversiones de activos, y del 40% en sus ingresos totales. Esta rentabilidad se debe, en gran parte, a la actividad del fondo ante el juzgado de Preska en el caso YPF, dados los avances del caso en el juzgado del segundo Distrito Sur de Nueva York al menos al momento de cerrar el balance de julio pasado. Se mencionaba, además, que esa valuación debía actualizarse (en positivo) durante el segundo semestre, a partir de los los avances que descartaba tendría la causa a favor de la posición del demandante. Sin embargo, cinco días después, y a partir del logro de CS&M de poder abrir el juzgado de Preska durante el resto del año a la presentación de pruebas de parte de la Argentina para intentar demostrar que hubo actos de corrupción que se investigan en el país que ameritan que la jueza los analice, la velocidad que pronosticaba Burford para la solución a su favor de la causa se frenó. Ahora incluso volvió a tomar forma, al menos para los ojos de la Argentina, la posibilidad de que la causa se mude a Buenos Aires. Si bien el éxito para la Argentina está lejos (y aún es poco probable que se dé), el hecho de que Burford demorara al menos seis meses más como mínimo para saber si va a cobrar, cuánto y cómo, ya significaba una pérdida en la valuación de sus activos en la causa. Con la novedad de ayer proveniente de Muddy Waters, y la concentración de los activos en este caso, la caída de las acciones de Burford Capital estaba descartada al inicio de la jornada bursátil londinense. Hasta junio pasado, el fondo inglés aseguraba que había ganado un 236% en dólares en algo más de cuatro años de vigencia de la causa, luego de que a fines de 2015 comprara el caso en los tribunales de quebrantos de Madrid. Se estimaba en junio que si el fallo final fuera negativo para la Argentina, ganaría hasta un 500%. De tener éxito final, Burford y el resto de los litigantes recibirán por el reclamo entre u$s 3.000 y u$s 3.500 M (dependiendo de la decisión final de la Justicia norteamericana), algo menos de la mitad de lo que vale YPF hoy en el mercado: unos u$s 6.900M. En el momento de la nacionalización, en 2012, el valor que se determinó que valía la compañía (para calcular el precio a pagarle a Repsol), era de u$s 11.000M. Burford había comprado a los tribunales españoles la causa de las quiebras de Petersen Energía y Petersen Energía Inversora, por unos u$s 15M.
Originalmente, el fondo especializado en litigar en el mundo en casos como el de YPF había comprado el 70% de la causa. Actualmente sostiene el 30%, habiendo colocado a unos 40 inversores privados el resto. El 40% que ya vendió lo fue colocando en diferentes momentos del avance del caso y a medida que se aproximaba el momento actual, su precio iba en incremento, otorgándole a Burford (un especialista en manejar los tiempos de la oferta y demanda de los casos que va litigando) ganancias extraordinarias.
Si el caso continúa sin resolución durante un tiempo más, pero finalmente el fallo se mantiene a favor del demandante Burford, más dinero habrá que pagarle al fondo inglés. Sin embargo, como se trata de un fondo especulativo de alto riesgo cotizante en la Bolsa de Londres (donde atrae inversores esperando ganancias extraordinarias en el menor tiempo posible), la extensión del caso no es una buena noticia. Burford reclama por los supuestos daños que el pago a los españoles de Repsol le provocó al 49% restante de los accionistas de la petrolera, luego de la nacionalización de 2012. Ese dinero iría a las arcas del fondo Burford. Aún es un misterio (aunque hay sospechas de todo tipo) sobre quiénes son los dueños de los derechos de los otros millones de dólares que el país deberá liquidar. Algunas de esas especulaciones hablan de fuertes (y muy serias) vinculaciones políticas locales de los propietarios de las acciones que reclaman por los derechos de ese dinero. (Ambito Financiero, Buenos Aires, 08/08/19)

Última actualización en Jueves, 08 Agosto 2019 11:18

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Segun la UIA, industria cayo el 6,7% en mayo

Según la UIA, industria cayó el 6,7% en mayo

Advirtió que los incentivos al consumo tienen poco impacto. La actividad industrial de mayo se contrajo el 6,7% interanual, con lo cual acumuló una caída del 8,6% en los primero cinco meses del año. En la medición desestacionalizada, se mantuvo estable con una leve suba del 0,1% mensual. Así lo indicó un informe del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Argentina (CEU).
El reporte indica que “la mayoría de los rubros presentaron caídas interanuales en sus niveles de actividad”. Entre los más afectados se encuentran el automotriz (-35,3%), la industria textil (-19,8%), metalmecánica (-7,3%), la producción de minerales no metálicos (-6,2%) y metales básicos (- 6,1%). Según explica el CEU, al igual que en el mes anterior, “la contracción de la demanda interna repercutió en los niveles de actividad de estos sectores”.
En cambio, otros rubros como papel y cartón (-3,0%) y edición e impresión (-2,5%) cayeron de manera más moderada. Por su parte, la producción de alimentos y bebidas registró una suba interanual del 1,3%, producto del buen desempeño de la campaña agrícola, que traccionó la molienda de oleaginosas.
En igual sentido, la producción de productos finales agroquímicos impulsó la actividad del rubro sustancias y productos químicos (+3,1%), debido a la baja base de comparación del 2018, cuando la sequía había impactado en todo el sector agroindustrial. (El Pregón Minero, 18/07/19)

Última actualización en Jueves, 18 Julio 2019 12:08

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