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Argentina regalada: miles de paraguayos cruzan para llenar el changuito y cargar nafta

Argentina regalada: miles de paraguayos cruzan para llenar el changuito y cargar nafta

(Corresponsal. Ernesto Azarkevich) Es en Misiones. La conveniencia del cambio tras la fuerte suba del dólar hace que muchos lleguen a hacer hasta dos viajes por día. Y hasta pueden pagar en guaraníes.
Calculadora en mano, miles de paraguayos recorren a diario los supermercados y mayoristas de Posadas en busca de mercaderías que del otro lado del río Paraná duplican y hasta triplican su valor. La fuerte devaluación del peso puso a los productos argentinos a precio de remate y los comercios argentinos en zona de frontera viven un festival de ventas.
Poco importa que deban esperar tres o cuatro horas para trasponer el puente internacional “San Roque González de Santa Cruz”. Con sólo lleen nar el tanque de un automóvil mediano, los conductores de Encarnación pueden ahorrar más de $ 7.000.
Es que en Posadas el costo del combustible premium para los extranjeros se ubica en $ 240, mientras que en los surtidores ubicados en la otra orilla del Paraná ronda los $ 400 por litro. Si el vehículo a reabastecer es una camioneta mediana, la diferencia supera los $ 11.000 por tanque.
El “éxodo” de los compradores paraguayos comienza antes del amanecer. El cruce es incesante y algunos “paseros”, los que se dedican a llevar mercaderías y combustibles para la reventa, pueden llegar a hacer dos viajes por día.
En los mayoristas admiten que el número de extranjeros que se abastece en sus sucursales es cada vez mayor. En algunas jornadas, cerca de la mitad de los vehículos estacionados en las playas para clientes corresponde a paraguayos que llenan los grandes carros de compras mientras lamentan las restricciones que existen sobre algunos productos: toda la línea de aceites que está dentro del fideicomiso creado por el Gobierno, harinas, papel higiénico y rollos de cocina se venden por cupos para esquivar el desabastecimiento.
José Bogado tiene una pequeña despensa en Encarnación y cruza dos veces por semana para buscar mercaderías. “Hace 26 años que vengo a comprar a Posadas, incluso venía cuando estaba muy caro porque tengo clientes que me piden los productos argentinos”, explicó.
“Conviene mucho llenar el tanque de combustible, incluso con el precio diferencial, pero también nos resulta muy barato todo lo que sea almacén y ni hablar perfumería y limpieza”, agregó.
“La carne todavía nos resulta muy cara, pero es uno de los pocos productos que no nos conviene adquirir acá”, explicó el comerciante.
Pero no sólo la carne es más barata Encarnación. “La ropa, algunos electrodomésticos, los neumáticos, ropa de cama y abrigos son más baratos en Paraguay”, enumeró.
Más allá de la devaluación del peso, Bogado traza diferencias entre los comercios mayoristas argentinos y los de su país. “Acá venís y siempre ponen cosas en oferta, a veces al 50% de su valor. Eso es algo que en Paraguay no se ve porque allá los precios son constantes pero no existen las ofertas”, dijo.
El comerciante también nota algunos cambios que considera positivos en el comercio de Posadas. “Ahora hay locales que empiezan a tomar el guaraní como moneda. Antes el comerciante argentino no quería vendernos si no teníamos peso. Lo están recibiendo en algunas estaciones de servicio y en comercios chicos”, sostuvo.
Oscar Cabrera es profesor de guitarra clásica pero desde enero que incursiona en el cruce casi a diario de combustible y mercaderías desde Posadas hacia Encarnación, y también trae algunas cosas a pedido.
En la jerga fronteriza, Cabrera es un “pasero”, una persona que vive del cruce constante de mercaderías para revenderla luego y así lograr ingresos. El joven termina de acomodar las mercaderías en su automóvil a media mañana pero todavía debe pasar a llenar el tanque.
“Es lo que más diferencia deja. Yo acá puedo llegar a comprar el litro de nafta a 3.500 guaraníes ($ 140) por litro y lo revendo a 7.000 ($ 280). En las estaciones de servicio de Encarnación se vende 9.060 guaraníes ($ 384)”,
explica el negocio. Lo que no dice es que para lograr esa diferencia debe conseguir que alguna estación de servicio le venda nafta súper.
“Conseguimos en casi todos, menos en YPF, que no nos quería cargar ni a precio diferencial”, cuenta. Se refiera a la tarifa de $ 240 por litro que fijó hace algunos meses para los extranjeros que querían repostar en sus expendedoras.
Cabrera cuenta que también deben tener cuidado con las cantidades de mercaderías que compran en Posadas.
“No podés llevar más de $ 20.000 en mercaderías porque la Aduana Argentina no te deja salir con esa cantidad. Y con la de Paraguay casi seguro vas a tener problemas también”, detalló. Otra exigencia de los aduaneros es que todas las compras cuenten con facturación.
Cabrera también duplica su dinero con el aceite comestible. “Acá pago 10.000 guaraníes ($ 400) y lo vendo a 20.000 ($ 800). Un poco llevo para mi consumo y el resto vendo a conocidos que tengo”, dejando en claro que no cuenta con un comercio, sino que lo hace informalmente.
Antes de emprender el viaje a Posadas -a veces demora hasta cuatro horas en trasponer el puente internacional Oscar se contacta con los cambistas que operan cerca del centro de frontera.
Es allí donde aparece el regateo para conseguir el mejor precio de cambio de la moneda. “Es que acá en Posadas no te reciben el guaraní en todos lados, entonces tenemos que venir con pesos”, sostuvo antes de emprender el viaje de regreso.
Irineo Menelik es comerciante y vive en el barrio Loma Clavel de Encarnación. El hombre cruza una o dos veces, dependiendo de la necesidad de reposición de mercaderías en sus estantes. “Yo no vengo a comprar ahora que el peso está bajo, sino desde hace 26 años porque la gente me pide productos que sólo consigo acá”, aseguró.
“Podemos decir que en promedio conseguimos todo a un 40 ó 50 % más barato que en los distribuidores de Encarnación”, sintetiza. Y reconoce que muchas veces debe dejar “una comisión” en manos de los aduaneros para evitar contratiempos y hasta el decomiso de la mercadería.
Junto a su vieja pero cuidada Toyota Hilux roja exhibe los neumáticos. “Son fabricados en Argentina pero sale más barato comprarlos en Paraguay”, cuenta, mientras se encoge de hombros, como quien busca ayuda para comprender un absurdo. (La Nación, Buenos Aires)