EditorialRN

Alemania eleva un nivel la alarma por el riesgo de suministro energetico

Alemania eleva un nivel la alarma por el riesgo de suministro energético

El Estado prestará 15.000 millones para llenar los almacenes estratégicos y tomará medidas para ahorrar en la industria
A Alemania solo le queda un escalón para llegar a la fase tres, el mayor grado de alerta posible, en su crisis de suministro de gas. El gobierno de Olaf Scholz subió hoy la alarma de la fase uno hasta la fase dos, en la que todavía no se imponen racionamientos y donde siguen en vigor los mecanismos de mercado, aunque por ahora no ha vetado el traspaso a los consumidores de los precios crecientes del gas (una herramienta de mercado que haría disminuir la demanda y que está contemplada como una posibilidad dentro de la fase dos de alerta).
Dentro de las medidas de la fase dos, el gobierno pondrá a disposición una línea de crédito de 15.000 millones de euros para rellenar los depósitos de gas. En verano iniciarán un modelo de subastas de gas que tiene como objetivo incentivar el ahorro de gas entre los consumidores industriales. El tercer y más alto nivel de emergencia, al que aún no se ha llegado, implicaría el control estatal de la distribución.
El cambio de fase de la una a la dos llega nueve días después de que Rusia redujera en un 60% el suministro por el Nord Stream 1, debido a los trabajos de mantenimiento periódico del gasoducto en el mar Báltico por donde pasa el hidrocarburo de la estatal Gazprom. La reducción ha sido mayor que en trabajos de mantenimiento anteriores y no ha sido compensada con mayores envíos a través de los gasoductos de Ucrania y de Polonia, como solía ocurrir.
El uso del gas en Alemania en verano es un cuarto o hasta un quinto del que se emplea en invierno, cuando además de la industria lo emplean los hogares en su calefacción, pero el gobierno de Scholz está en alerta por la necesidad de llenar los depósitos en previsión de un invierno que será muy diferente al de 2021-2022, cuando el suministro de gas ruso parecía garantizado.
Los depósitos de gas en Alemania están ahora al 58% de su capacidad. Es un nivel más alto que el que tenían en la misma época del 2021, pero insuficiente según el ministro de Economía alemán Robert Habeck. El ministro dijo que el gobierno tomará medidas adicionales si las actuales no alcanzan para elevar las reservas hasta un 90% de su capacidad en diciembre. En un comunicado, añadió que intentarán evitar los racionamientos pero que no podían ser descartados por completo.
Alemania lleva desde marzo en la fase uno de su plan de emergencia, centrándose en el control de los flujos diarios de gas y promoviendo que se rellenen los depósitos.
Un 15% de la electricidad alemana se genera a partir del gas, que también es fundamental para la calefacción de los hogares y los procesos industriales de los sectores químico, farmacéutico y metalúrgico. Alemania ha tomado medidas para asegurar el suministro, entre ellas la toma de control de una filial local de Gazprom, que pasó a llamarse Securing Energy for Europe GmbH. El país también está construyendo infraestructuras para importar gas natural licuado de Estados Unidos y otros proveedores.
La Unión Europea comunicó ayer que se usaría carbón de manera coyuntural para compensar el desabastecimiento de gas. Frans Timmermans, su responsable de política climática, dijo hoy que 10 de los 27 miembros de la UE estaban en “alerta temprana” por el abastecimiento de gas, el primero y más leve nivel de preocupación dentro de la regulación europea relativa a la seguridad energética.
El precio del gas se mantiene estable hoy, después de las fuertes subidas de días atrás. Cotiza a 129 euros el megavatio hora. (Cinco Días, España, 23/06/2022)