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Pérez busca cómo reactivar Sierra Pintada sin conflictos
Mendoza. “Si dentro de la empresa de energía yo quisiera explotar el uranio de Sierra Pintada, ustedes ¿qué dirían?”. La pregunta es de Francisco Pérez a la cúpula del radicalismo que, con el presidente partidario Alfredo Cornejo, había llegado el lunes a la noche a la Casa de Gobierno para discutir el futuro de Mendoza en la nueva YPF. La respuesta radical fue firme: “Si se cumple con la ley 7.722 (la norma antiminera) y la Nación remedia los pasivos ambientales, no habría por qué oponerse”.
Esa habilitación radical fue el pie para que Pérez, empujado por el Gobierno nacional que persigue la explotación de uranio en todo el país, expusiera su plan para que Mendoza apueste a futuro en el yacimiento sanrafaelino que está clausurado desde 1997 por la contaminación que generó su explotación, y sobre todo, hacerlo dentro de la empresa de energía que pretende crear a pesar de que conduce una provincia en la que la minería es disparadora de conflicto social.
La Nación le puso especial atención a la mina: se calcula que Sierra Pintada es el tercer yacimiento a nivel mundial, con reservas por 20 años que podría abastecer no sólo a las tres centrales nucleares del país (Atucha I, Atucha II y Embalse), sino que transformaría además a Argentina en uno de los principales exportadores del elemento. Es el mas importante en Latinoamérica y el tercero en el mundo.
Las estrategias de Pérez podrían resumirse así:
- Por un lado, el Gobierno incluyó, y eso se venía discutiendo desde hace semanas en la Legislatura, la posibilidad de que Sierra Pintada forme parte de las atribuciones de la empresa provincial de energía que todavía no consigue aprobar por ley.
- Por otro lado, está tratando de despejar las dudas de que Sierra Pintada, que fue explotada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) entre 1975 y 1995, todavía esté bajo órbita nacional y eso impida que sea traspasada a la empresa provincial de energía. “Cuando se transfirieron los recursos del subsuelo a las provincias en la reforma de la Constitución de 1994, eso incluyó también al uranio de San Rafael, de eso no hay dudas”, argumentó Pérez.
- En tercer lugar, se intentará demostrar que la extracción de uranio se puede hacer, según métodos modernos, sin pasar por alto a la ley 7.722. En el encuentro con la UCR Pérez mencionó (a pesar de que no había especialistas en la mesa) que existe un método que se está experimentando en México y que, a través de electricidad, logran hacer el proceso biodegradable y sin utilizar sistemas de lixiviación con elementos tales como el ácido sulfúrico.
- Y por último, el dato político: Pérez dijo que tiene hablado con Cristina Fernández una posible modificación del Código de Minería nacional para que el uranio, que figura como mineral, sea considerado un combustible. De esta forma, considera el gobernador, le podría dar el mismo trato que al petróleo. (Diario Uno, Mendoza, 10/05/12)
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