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El Pregón Energético Nº 1.128 - 07/11/2005 |
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| Los secretos del fondo Ashmore | |
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Todos hablan de Ashmore, pero en realidad es poco lo que se conoce sobre este fondo buitre que está por ingresar como accionista en varias de las empresas de servicios públicos más estratégicas del país. Es que, a pesar de tener un portafolio con 1.500 millones de dólares en deuda corporativa en default, y de negociar simultáneamente la reestructuración o capitalización de deuda en, al menos, cinco compañías, este grupo no tiene oficina de representación oficial en la Argentina. Todas las gestiones están a cargo de una sola persona, el enigmático Brent de Jong, un negociador joven, de extremo bajo perfil, agenda recargada y nervios de acero, que se ha anotado grandes triunfos y también ha perdido millones en operaciones de gran complejidad financiera y política. Por primera vez, su economista jefe, Jerome Booth, habla con un medio argentino para explicar los criterios de inversión en las empresas defaulteadas. “No somos traders, sino inversores. Esa es la mentalidad que nos guía”, dispara, convencido. Ashmore, tras un intento fallido de conformar un superholding de compañías eléctricas en el interior del país, está ahora abocado a convertirse en uno de los grandes jugadores locales de la industria del gas, al capitalizar Metrogas y TGS. En esta última, se encuentra en fase final de la operación, luego de haber acordado con el socio saliente, Enron, y el que se queda, Petrobras, un swap de acciones que permitiría salir del default a la holding controlante. Claro que este tipo de operaciones no se realiza fácilmente sin que en las oficinas del Ministerio de Planificación Federal haya una luz verde. |
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| El Cronista, Buenos Aires | |